lunes, 27 de junio de 2011

GP EUROPA - Se acabaron las oportunidades


Webber y Alonso. © L.M.Reyes.
Hace poco más de un mes abandonaba Montmeló con una sensación extraña en el cuerpo. Habían terminado las cinco primeras carreras del año, y el dominio de Vettel y su Red Bull había sido realmente insultante. Ferrari había sido ninguneada, muchos pensábamos que los de Maranello debían centrarse en pensar en un coche nuevo realmente innovador para el 2010, y no ir un año más a remolque de los diseños que hagan en otros equipos. Sin embargo, desde el equipo “rosso” se insistía que en aún había vida en 2011. Las declaraciones de Alonso hacían que tanto los miembros de su equipo como sus fans albergaran esperanzas para este año.
Era cierto, por otra parte, que los cinco grandes premios disputados hasta la cita catalana eran trazados con curvas de gran velocidad idóneas para los equipos con gran carga aerodínámica como el Red Bull o el McLaren, y nefastos para los que no hicieron bien los deberes este invierno como el F150 Italia de Ferrari. Tras Montmeló, llegaban tres carreras atípicas en el campeonato (Mónaco, Canada y Valencia), tres urbanos en los que la aerodinámica no era tan clave por no tener curvas de gran velocidad.
Tras haberse disputado estas tres citas parece que los pesimistas que no creíamos en la resurrección del Ferrari teníamos razón. Alonso ha conseguido dos segundos puestos y un abandono en las tres carreras, pero Vettel se ha llevado dos victorias y un segundo puesto. Tan sólo Button logró romper la hegemonía del germano tras un error de este. ¿Y ahora qué?, se preguntaran los aficionados españoles. Pues ahora toca sufrir de nuevo.
Es curioso que las declaraciones esperanzadoras del asturiano cambiaran justo en los prolegómenos del Gran Premio de Europa en Valencia. Hasta la calificación de Valencia no se le había oído al bicampeón una palabra negativa contra su Ferrari. Y sin embargo, justo cuando ese ciclo favorable a su coche se termina, es cuando se escuchan los primeros síntomas de derrota en la escudería italiana reconociendo algo que para mí, era claro desde las primeras carreras, que Ferrari un año más no está a la altura de sus competidores.
Ni siquiera los cambios introducidos por los chicos de Jean Todt en esta carrera han podido poner fin al dominio de la bebida energética. El “pequeñín” Bernie está viendo carrera a carrera que va a tener un final de temporada muy duro para sus bolsillos y los de CVC. De seguir así vamos a llegar a falta de cinco o seis carreras con el título decidido, y eso es muy malo para la economía de la F-1. Las audiencias en televisión caerán, y los circuitos no se llenarán. Por esa razón, la FIA prohibió desde este fin de semana la utilización de dos mapas de motor diferentes para la carrera y para la pole, y prohibirá desde la siguiente en Silverstone el soplado del difusor. Por el momento, la primera medida parece no haber tenido éxito, la pole y la carrera fueron para el de siempre.
Por cierto, hablando de asistencia a los circuitos es curioso ver como este fin de semana en Valencia hinchaban pecho con los 85.000 aficionados que pagaron su entrada para el domingo batiendo su record, mientras que en Montmeló con idéntica cifra conseguían la peor entrada de los últimos ocho años.
Pero, volviendo a la carrera de Valencia, ni hay que infravalorar el resultado del español, ni tampoco hay que creerse que esto va a ser la tónica habitual. Estuvieron bien en la capital del Turia esperando un error de los Red Bull, y estos lo cometieron con la estrategia de Webber en su última parada. Había que estar ahí por si fallaban los chicos de Horner, y fue el único que aguantó, pero también era algo lógico y que se esperaba desde Montmeló. Por eso, que nadie eche las campanas al vuelo que la época de vacas flacas llegará antes de lo esperado. O mucho me equivoco, o el milagro no llegará desde Maranello por mucho que la FIA trate de cortar las alas al Red Bull con normativas sacadas de la chistera del mago Todt.
Cada vez empiezan a verse más rumores de los bailes de asientos para la temporada que viene. Se ha hablñado las últimas semanas de Hamilton, Button y Webber, sin embargo, a estas alturas pienso que el único cambio que tiene visos de realidad es el del segundo asiento de Ferrari. Sin embargo, por mucho que la escudería siga representando 61 años de historia en la F-1, parece que no es un asiento apetecible en este momento. Por un lado por el resultado que está dando el monoplaza, y por otro, porque tener de compañero de equipo a un bicampeón como Alonso tampoco es algo que atraiga a muchos, salvo que tu apellido sea Hamilton.

Anuncio de Bernie Ecclestone y Hublot.
Por cierto, dos apuntes antes de cerrar el billete con el piloto local. Muy pero que muy bueno el anuncio de Vodafone con el careto de Hamilton poniéndolo como el malo de la película, y que la firma de teléfonos titula como, "Cuanto mejor es el malo, mejor es la película".
Anuncio Hamilton Vodafone
Han sabido sacar un gran anuncio de una situación poco favorable como es el odio que muchos “aficionados” siente por él. Igual que cuando el año pasado Bernie salió en un anuncio de Hublot con la cara echa un cromo tras la paliza recibida por un atracador en Londres. El otro apunte es el de la película de Senna. Como me imagino que la gran mayoría no habréis ido al cine a verla, cuando yo fui éramos sólo seis personas en la sala contándonos a mi amigo Maniega y a mí, os recomiendo que os compréis el DVD cuando salga a la venta. Sé que no se ve a Alonso, pero aprenderéis muchas cosas del piloto más grande que ha tenido este deporte con imágenes inéditas como los briefing dirigidos por Jean Marie Balestre, realmente no tiene desperdicio.

Anuncio Hamiton y Vodafone.
 Por último, como os adelantaba, muy buena carrera del local Alguersuari. Son muchas las voces que lo colocan fuera de Toro Rosso antes de terminar el año, sin embargo parece que las palabras de Helmut Marko han despertado algo en el pinchadiscos. Remontó diez puestos y terminó octavo por segunda vez consecutiva con una estrategia arriesgada a dos paradas. Tan sólo esperemos que esta reacción no sea tardía y le permita seguir optando a ser el heredero del australiano Webber.

lunes, 13 de junio de 2011

GP CANADA - ¿A qué estamos jugando?

Charlie Whiting. ©Morio
Cuatro horas viendo una carrera de fórmula 1 y no sé por dónde empezar. Hemos tenido de todo, pero entiendo que debemos empezar por Charlie Whiting, el director de carrera de la fórmula 1. Cómo tiene que ser el miedo de Whiting a que se le culpe de un accidente grave por no haber tomado las medidas de seguridad oportunas, que sigue empeñado año tras año en eliminar cualquier posibilidad de que el agua pase a ser un elemento tan natural en la F-1 como lo ha sido a lo largo de 60 años de historia. Pase que tras sacarse la bandera roja hubo momentos en que los charcos amenazaban con hacer desaparecer la isla en la que se encuentra el circuito, pero que una vez más decidiese hacer la salida con el ‘safety car’ me parece de locos. ¿A qué estamos jugando?
Una cosa es que haya tanta agua en pista que los bajos del monoplaza hagan tope en ella, y otra cosa es que como no está seco no se puede salir con una parrilla normal. Ya os he hablado en otras ocasiones de carreras históricas en mojado, y casi siempre pongo como ejemplo la que creo que es el mejor ejemplo de lo que puede ser una salida en mojado, el Gran Premio de Europa en Donnington en 1993 con Senna en su máxima esencia. Y eso que en aquella época los coches eran 'fierros' comparados con los de hoy, ni ayudas ni nada, allí si te pasabas con el pie derecho, te marcabas un trompo y punto. Con decisiones como las de ayer, esa carrera nunca habría existido, y la fórmula 1 no sería tan grande hoy. Pero bueno, centrémonos en el otro protagonista de la jornada, Jenson Button.
Además de entrar seis veces en el pit lane, estuvo involucrado en los accidentes que supusieron los abandonos de Hamilton y Alonso, y además, supo arrebatarle a Vettel la carrera en las últimas vueltas, demostrando que aunque el germano es ya uno de los tres grandes de este deporte junto a Hamilton y Alonso, aún le falta algo de madurez. Pero eso también les ha pasado a los más grandes. Que se lo digan a Senna en el 88 cuando estampó su McLaren a la entrada del túnel en Mónaco. Sacaba 50 segundos al 'profesor' Prost, y tiró por la borda la que debería haber sido su segunda victoria allí. Luego, sin embargo, ganó cinco años seguidos hasta que se mató en el 94. Por eso, creo que lo de ayer de Vettel debe hacerle más fuerte psicológicamente, y no debe hacernos pensar que no está capacitado para entrar en la historia de este deporte.

Button-Hamilton. ©La Sexta
Analicemos los incidentes de Button. La ‘justicia’ televisiva le echa en cara el que tuvo con el asturiano, yo sin embargo, tras analizar los videos, creo que es justo lo contrario, y ya que el blog ofrece más libertad de diseño, os pongo unas capturas de lo que se vio en televisión. En el primero con su compañero Hamilton, Button hace un cambio de dirección hacia su izquierda, donde nunca debe estar su trazada para afrontar la curva de izquierdas siguiente. Es cierto que es sólo un cambio, y que según la absurda reglamentación que rige la F-1 en la actualidad no es algo punible (para mí no debería haber límite en los cambios de trazada). El problema es que con ese cambio, hace un sándwich con su compañero contra el muro. Recuerdan el linchamiento público a Schumacher el año pasado por arrimar a Barrichello contra el muro sin que el brasileño tocase el hormigón, bueno, pues aquí sí que se tocó el hormigón, vamos tanto que Hamilton reventó una rueda. Button debería haber sido sancionado con un nuevo 'drive-through', aunque con su actuación de ayer tampoco digo que no hubiese ganado la carrera. Por cierto, me extrañó mucho las órdenes a Hamilton desde su muro pidiéndole parar por tener la suspensión rota, y ver luego como él mismo comprobaba tras bajarse del monoplaza que sólo estaba pinchado. Para que luego hablen de sus prebendas.

Alonso-Button. ©La Sexta
En el otro caso, la situación es menos clara, pero las dos capturas que adjunto explican muchas cosas. Primero, no es Button el que es adelantado por Alonso, sino al revés. Button llega a estar totalmente emparejado con el asturiano haciéndole un interior, e incluso está más dentro de la trayectoria lógica como se ve en la foto si se compra con el Kaiser que va delante. Sin embargo, Alonso le echa un 'par de pelotas' y no levanta, volviendo a superarle, pero totalmente fuera de la trazada para hacer la chicane, con lo que en esta ocasión es Alonso el que comete la irregularidad. Aún así, este accidente lo veo más como un lance normal de carrera, porque tampoco se deben sancionar todos los toques que haya en una prueba. Lo único que van a conseguir es que nadie quiera hacer un adelantamiento en una frenada, y tan sólo se adelante con el maldito DRS. Y es que, para ver como un coche le arranca las pegatinas a otro se pueden poner ustedes en cualquier autopista que tengan cerca y ya está, ¡a disfrutar de los maravillosos adelantamientos del DRS! Realmente vergonzoso.

Por cierto, lo de la estrategia de ayer de Ferrari ya no se si comentarlo, o correr un tupido velo. ¿Será que hay un concurso para ver quien es el equipo más torpe en la F-1 y no nos hemos enterado? Como pueden elegir los intermedios para Alonso cuando ya había comenzado a llover fuerte, y cuando esto era algo que se sabía por los pronósticos meteorológicos desde antes de iniciarse la carrera. Yo creo que esto ya es para hacerselo mirar. Tenian los dos coches en el podio. Tan sólo tenían que copiar lo que hiciese Vettel y terminar así. No ganarían la carrera, pero sería un éxito para la temporada que están haciendo. Pero no, a alguien del muro 'rosso' se le cruza un cable y deciden inventar otra estrategia, porque no lo olviden, si Button había hecho lo mismo y luego le salió bien, es porque después del toque con Hamiton y la penalización no tenía otra opción que jugarsela, y lo hizo antes de la lluvia fuerte, con lo que aún sacó más beneficio. Pero no, había que liarla tra vez.

Vale que no les gusta la aerodinámica, que el gran Enzo la aborreciese, que no tengan más que ingenieros italianos en plantilla, pero que encima volvamos a las andadas con las estrategias y los cambios de neumáticos, me parece un poco de sadomasoquismo. Ellos sabrán. Quizás para Alonso sea mejor y se centren de una vez en el monoplaza del 2012, como vatició el gran Flavio a principios de temporada. A lo mejor él es la solución.

Pero no todo fue negativo ayer. Me quedo con la actuación de Kobayashi, que cada vez me gusta más, igual que el ausente Pérez. También me quedo con volver a ver a De la Rosa al volante. Aún recuerdo lo que disfruté con su debut en el 99 en Australia terminando sexto y consiguiendo su primer punto. Y como no, me quedo con el Kaiser. Schumacher ayer volvió a hacer honor a su mito peleando por un podio del que sólo le separó su montura. Cuando el agua desapareció y el balance máquina-piloto volvió a estar más cerca de la ingeniería que del lado humano, su aventura terminó. Tan sólo espero que algún día vuelva a tener un coche con el que ganar una carrera antes de que se retire.
Y del mundial, mejor no decimos nada, Button a 60 puntos, Webber a 67, Hamilton a 76 y Alonso a 92. Vettel será bicampeón se pongan como se pongan.

lunes, 30 de mayo de 2011

GP MÓNACO - Dejarse caer en el área

Lewis Hamilton. ©L.M.Reyes.
Me resulta un poco extraño escribir hoy en este blog, pero así es la vida. Siempre me han enseñado en casa que si uno mismo no valora su trabajo, no se lo valorará nadie, así que, siguiendo los consejos de más de un amigo, inicio esta nueva andadura en la red. Pero bueno, vamos al grano, que para eso estamos aquí.
Hace unas horas que terminó el Gran Premio de Mónaco, y una vez más, ha colmado con creces mis mejores expectativas. Para un fan de la F-1, Mónaco es la máxima expresión de este deporte. El riesgo, el espectáculo y el lujo alcanzan en las calles monegascas su máxima expresión.  La pena es que la fórmula 1 de hoy en día se rige por unos criterios que no favorecen para nada una de las claves de este deporte, los adelantamientos, o al menos, los que no son de mentirijilla. Con el DRS fuera de juego por la corta recta de meta, y con el kers desdibujado por ser Mónaco el trazado en el que menos pesa la potencia, los adelantamientos ayer los tenía que hacer el piloto a la vieja usanza, pero claro, con una normativa absurda que impide los cambios de trayectoria del defensor, que castiga al que osa tratar de adelantar a alguien al límite, y que no castiga, sin embargo, las trayectoria imposibles, esto parecía una misión imposible. De esta forma, hubo pocas pasadas, pero al menos fueron de verdad, no porque a tu coche le falte un trozo de alerón durante 10 segundos.
Tras ver la carrera por la televisión, más de uno habrá pensado que los más perjudicados ayer fueron Alonso y Button con la bandera roja tras el accidente de Petrov, pero he de decir que tras visionar varias veces todos los lances de la carrera, el mayor perjudicado ayer fue Hamilton, quien sólo se equivoco en sus declaraciones tras la carrera insinuando que el color de su piel podía haber influido en las sanciones de los comisarios.
¡Claro!, diréis, ¡otra vez defendiendo al chico malo de McLaren!. Pues nada más lejos de la realidad. Es verdad que Alonso y Button perdieron una buena oportunidad de batallar con Vettel cuando se paró la carrera, pero, a pesar del estado en el que se encontraban las gomas del alemán, tenían que pasarlo, y no les iba a resultar nada fácil. Sin embargo, lo que sí que podemos constatar, es que las dos sanciones recibidas por Hamilton no fueron justas.
Me gusta escribir tras los GP una vez que me he leído las declaraciones de los pilotos. Por mucho que uno se haya fijado en las imágenes, es imposible saber que ha pasado si no se escucha a los protagonistas, y luego se analizan los lances una y otra vez. Pues eso es lo que hice con los accidentes de Hamilton, y curiosamente, ‘el negrito’ de Dennis tenía razón. Tanto en el toque con Massa en Loews, como en el que tiene con Maldonado en Santa Devota, se da la misma circunstancia. Hamiton sobrepasa emparejado la mitad del coche que le precede, pero tanto el brasileño como el venezolano giran el volante antes de lo que debieran realizando una trayectoria ilógica. ¿Les recuerda algo?
Seguro que no, pero hagan memoria. Año 1989, Suzuka, Senna y Prost se juegan el título, y el brasileño trata de adelantar al francés en la vuelta 46, le hace un interior, y de repente Prost gira el volante antes de la curva impactando los del McLaren. Prost se queda tirado y, aunque Senna vuelve a la pista, es sancionado por usar la escapatoria de la curva para regresar al trazado, y pierde el mundial. Un año más tarde le devolvería la jugarreta en el mismo Suzuka, pero en la primera vuelta.
Es algo sencillo, en la F-1 se denomina ‘cerrar la puerta’. Una maniobra legal siempre y cuando tu trayectoria sea lógica, y no fuerces el toque con tu rival para no ser sobrepasado. Vuelvan a ver el toque con Maldonado, y verán claramente como si borran de la imagen el McLaren, el venezolano pasaría con la mitad de su Williams por encima del piano. Como me gusta poner ejemplos del futbol, es lo mismo que cuando un delantero se tira en el área aunque no lo toquen. Algo lícito si no te ven, pero aquí en la F-1 parece que nunca se ve.
Pero volvamos al campeonato. Seis carreras y parece que el ‘chico del dedo índice’ se va a salir de la tabla. Algunos dirán que Ferrari se ha acercado, pero nada más lejos de la realidad. Mónaco es diferente, y aquí la aerodinámica es secundaria, prima el piloto. En Canadá y Valencia será similar, pero luego vendrá el calvario si los chicos de Maranello no solucionan el problema gordo que tienen de carga aerodinámica. Lo triste es que puede ser tarde. Alonso ayer estaba contento, y volvió a hacer de psicólogo dando moral a sus muchachos, pero sabe que lo de ayer no es real. Y encima, Montezemolo ha iniciado la renovación a su manera, puliéndose a Aldo Costa, pero manteniendo a Stefano Domenicali con una terna compuesta por Pat Fry, Corrado Lanzone y Luca Marmorini. Para mi gusto sigue habiendo demasiado italiano en el staff, pero algún día se darán cuenta de ello. Lo bueno de Italia es la pizza, la pasta y los helados, no los ingenieros.