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Podio de Italia. @ P |
El Gran Premio de Italia nos ha dejado muchas cosas de las
que hablar. En lo deportivo la victoria de Lewis Hamilton con una salida
horrible, y con su compañero regalando la carrera tras dos pasadas de frenada,
el buen estado de forma de los Williams con podio para Felipe Massa, y el
abandono de Alonso con su Ferrari roto han sido las claves de la carrera, sin
embargo, lo que ha sucedido tras la carrera ha dejado en un segundo plano a la
misma. La muerte de Emilio Botín y sobre todo, el cese – dimisión de Luca
Cordero di Montezemolo han colocado a la Scudería ante un futuro incierto en el
que la continuidad de sus pilotos no está asegurada.
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Hamilton y Ecclestone. @ MB |
Pero vamos por partes. Tras el desastre de Mercedes en Spa
todo el mundo esperaba un tirón de orejas por parte de Toto Wolff a Nico
Rosberg por haber arruinado el gran premio a su compañero. Y aunque esta no
llegó, lo cierto es que fue el propio Rosberg el que arregló el desaguisado
auto flagelándose en plena recta de meta. El alemán se pasó de frenada en la
primera chicane dos veces, siendo rebasado en la segunda por Hamilton. La
propia FIA tuvo que desmentir que las pasadas fueran intencionadas.
Personalmente no me creo que Rosberg, con lo competitivo que es, haya aceptado
entregar su victoria en bandeja de plata a Hamilton para pagar su error en
Bélgica, pero lo cierto es que es difícil entender que un piloto de su talla
cometa dos veces el mismo error. Juzguen ustedes.
Para un piloto de Ferrari subirse al podio en el Gran Premio
de Italia es como tocar el cielo. Los tifosi aclaman a sus pilotos como sus
antepasados acudían al coliseo a vitorear a los gladiadores. Sin embargo,
Felipe Massa solo pudo disfrutar una vez de ese privilegio en ocho años que
estuvo en Ferrari. Fue en 2010, cuando terminó tercero por detrás de su
compañero Alonso y de Jenson Button. Bueno, pues ahora, en su primera visita al
templo de la velocidad con Williams, va y se sube al podio de nuevo. Seguro que
más de un empleado de Maranello se ha tenido que tirar de los pelos este fin de
semana.
Y ya que hablamos de Maranello podemos afrontar el resto de
focos de atención que os anunciaba al inicio del billete. Como siempre primero
el deportivo. Este es el quinto año de Alonso en Ferrari y aunque tiene pinta
de que se va a cerrar como el peor de los cinco, lo cierto es que su monoplaza
sigue ofreciendo un aspecto que lo sitúa por encima del resto, la fiabilidad.
En cinco años el asturiano ha tenido siete abandonos, y tan solo dos han sido
por culpa del monoplaza, el de Malasia en 2010 y este de Italia. O sea, que
andar, lo que se dice andar, no lo hace muy bien, pero al menos aguanta las
carreras este bólido rojo. Lo malo es que este abandono llega en un año en el
que Ferrari no ha ganado ninguna carrera, algo que no sucede desde 1993 cuando
Jean Alesi y Gerhard Berger dejaron su casillero de victorias a cero. Cinco
carreras le quedan al asturiano y al finlandés para no igualar ese triste
record.
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Emilio Botín. @ F |
Y si hablamos de Ferrari esta semana, no podemos dejar a un
lado a Botín y a Montezemolo. La desaparición del primero ha supuesto un mazazo
a la gente del paddock. La fórmula 1 vive de grandes mecenas que apuestan por
este deporte patrocinando pilotos, equipos o grandes premios. Gente que busca
alcanzar una rentabilidad publicitaria uniendo su imagen a la de los grandes
astros del volante. Precisamente, el gran logro de Bernie Ecclestone ha sido
convertir a la fórmula 1 en un caramelo apetecible para esas grandes fortunas.
Bueno, pues uno de esos grandes mecenas ha sido Emilio Botín. Su apuesta por
Fernando Alonso cuando estaba en McLaren, por Ferrari, o por varios grandes
premios dieron al Banco de Santander la imagen que necesitaba cuando su
objetivo era asaltar los mercados brasileño o británico. Su desaparición debe
entristecer y preocupar a todo el que vive de la fórmula 1. Y es que, aunque el
rendimiento publicitario de su vinculación con Ferrari y Alonso es palpable,
también es cierto que estas apuestas se hacen porque al “gran jefe” le gusta el
deporte en cuestión o sencillamente porque le gusta codearse en un ambiente muy
diferente al que tiene habitualmente en su trabajo. Recuerdo ahora un gran
premio de Barcelona en el que estando a media hora del inicio de la carrera en
la parrilla, el gran José Mari Rubio le pregunta, “Don Emilio, ¿hoy quiere
salir en la tele o no?”. Botín asintió con la cabeza, y Rubio lo situó de tal
forma que saliese en el plano de la Sexta junto a su protegido Alonso. Lo
cierto es que Botín entendía muy bien el negocio publicitario. Facilitaba
cualquier tipo de foto en el paddock, bien con cualquier deportista que se
hubiera acercado al gran premio, o bien con una modelo que buscase salir en el
papel couché. Realmente, una gran pérdida.
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Botín y Montezemolo. @ F |
Y, ¿qué decir de Luca Cordero di Montezemolo? Es difícil hablar de
Ferrari sin tenerlo en cuenta. O se ha leído uno mucha historia, o se es muy
mayor para recordar carreras sin que estuviera al frente de la Scudería. Han
sido 23 años dirigiendo el proyecto de Maranello, sin embargo ha estado
vinculado a la misma desde que en 1973 se convirtió en ayudante personal de
Enzo Ferrari. En esos años al frente de Maranello consiguió seis mundiales de
pilotos. Los cinco de Schumacher y uno de Raikkonen. Su marcha no ha sido una
sorpresa. Probablemente el mayor error que ha cometido Montezemolo fue no hacer
una reconversión interna cuando el grupo formado por Todt, Brawn, Schumacher y
Byrne dejó el barco. Estoy seguro que de haber hecho esa reestructuración
interna de forma correcta hoy seguiríamos hablando de Montezemolo al frente de
Ferrari, y habría más de seis títulos en sus vitrinas. Pero señores, esa
hubiera sido una historia diferente. Ahora toca esperar y ver que va a pasar en
el futuro inmediato de la Scudería. Yo por el momento, lo veo bastante
incierto, ¿y ustedes?
Increíble evento.
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