lunes, 26 de noviembre de 2012

GP BRASIL - ¿Por qué ganó Vettel?



Sebastian Vettel. @ RBR / LAT Photographic
En 2007, tras los dos mundiales consecutivos de Fernando Alonso con Renault, la Fórmula 1 buscaba otro piloto para hacer frente al asturiano y reditar así los duelos de este con Michael Schumacher, o los de dos décadas antes entre Ayrton Senna y Alain Prost. El Kaiser acababa de retirarse y Lewis Hamilton parecía el elegido, pero había un piloto que apuntaba a crack, y que encima provenía de un país sin tradición alguna en la F-1, era Robert Kubica. Gran amigo de Alonso, el polaco estaba destinado a ser campeón del mundo, sin embargo un accidente en un rallye en febrero de 2011 truncaría su carrera. Esa temporada de 2007, otro accidente estuvo a punto de apartarle prematuramente de la F-1 en Canadá. Kubica salía vivo de un accidente dantesco en el que su monoplaza quedaba destrozado, y BMW se quedaba sin piloto para el Gran Premio de Indianápolis. Debían buscar un sustituto, y el elegido era un imberbe alemán que ya había asombrado a propios y extraños en los entrenamientos libres de Turquía de 2006, cuando le habían dejado subirse al monoplaza el viernes marcando el mejor tiempo de la sesión. El piloto en cuestión era Sebastian Vettel. La apuesta de BMW era a caballo ganador. Vettel no solo rompió el record de ser el más joven en participar en un GP, sino que también se convirtió en el más joven en puntuar, al sumar su primer punto. A final de esa temporada Red Bull lo subió a un Toro Rosso, y en 2008 hizo su primera temporada completa, siendo el más joven también en ganar una carrera, el Gran Premio de Italia de esa temporada con pole incluida. Luego vendría su subcampeonato en 2009 ya con Red Bull, y el resto de la historia ya la conocen, tres títulos mundiales consecutivos que se completaron ayer en Brasil.

Es bueno conocer a veces la historia para poder hablar coherentemente del presente. Sino, corremos el riesgo de no saber valorar lo que vivimos en este momento. El primer error que podemos cometer al hablar del alemán es creer que, como su trayectoria en la F-1 está plagada de éxitos, podemos pensar que estos le han sido regalados o puestos en bandeja de plata. Nada más lejos de la realidad.

Massa, Alonso y Button en el podio. @ Ercole Colombo
Aunque resulte curioso, en el deporte más tecnológico en el que los números y los ordenadores son la clave de todo, es imposible asegurar quien es el mejor piloto de una temporada. Si uno tiene el mejor coche, enseguida buscamos a otro piloto que tenga un coche inferior para darle el premio de consolación. Por eso, no hay que buscar cinco pies al gato, el mejor debe ser el que gana, y lo contrario no son más que palabrerías y discusiones de chigre. La fórmula 1 se compone de un binomio hombre – máquina, y mientras que no se demuestre lo contrario, el segundo elemento pesa más que el primero. Si me preguntasen quien ha sido el mejor equipo este año diría que Red Bull, pero si me preguntasen cual ha sido el mejor coche que hemos visto en pista diría que el McLaren, igual que creo que el más fiable ha sido el Ferrari.

Desde que la F-1 se ha puesto a la altura del futbol en este país en cuanto a popularidad se refiere, no hay nada peor para un amante de este deporte que los días posteriores a una carrera clave o al final de un campeonato. La cantidad de insensateces que se escuchan a veces nos hacen olvidar la filosofía de este deporte. Así que, voy a tratar de aclarar un puntos que pienso que debemos tener presentes.

El primero es que con un coche malo no se queda subcampeón. Ni Ayrton Senna, ni Juan Manuel Fangio ni Michael Schumacher lo hubieran conseguido. Se puede ganar con un coche inferior, porque afortunadamente en este deporte hay muchas más variables en juego, pero nunca con un coche malo. Así que, toda esa sarta de sandeces de que el Ferrari es un “patato” o de que el Ferrari es el “coche de los Picapiedra” la podemos aparcar a otro lado. Y que conste que lo digo con cariño, sobre todo a mis estupendos compañeros de tertulia en Onda Cero.

En segundo lugar, si analizamos por qué Alonso ha perdido el mundial, nunca deberíamos justificarlo en el accidente con Grosjean o en la no exclusión de Vettel en Japón como hizo Alonso tras la carrera de Brasil. Personalmente entiendo las palabras del asturiano porque sé que estos últimos años ha madurado mucho y no hay nadie como él para hacer piña, y motivar a su equipo y a sus seguidores. Además, aunque nunca lo ha reconocido en ninguna entrevista, estoy seguro que más de una vez le habrá pasado por la cabeza su negativa a aceptar la oferta de Red Bull para irse con ellos tras su temporada en McLaren. Porque para los que no lo recuerden, Alonso eligió pasar su calvario particular de dos años en Renault para esperar por el soñado asiento de Ferrari en lugar de subirse a un coche prometedor por el que, en aquel entonces, nadie apostaba un duro, el Red Bull de Adrian Newey.


Newey, Vettel y Horner. @ RBR / LAT Photographic
Pero, ¿acaso no hay otros elementos que explican su derrota? Creo que si. Dado que el coche importa más que el piloto, no habría que preguntarse ¿por qué por segundo año consecutivo en Ferrari han tenido que abandonar su túnel de viento para irse a Colonia al viejo de Toyota? O ¿por qué cuando hablamos de la escudería de mayor tradición en la F-1 siguen sin tener un crack en aerodinámica como Adrian Newey en Red Bull? Para los que no lo sepan o no lo hayan leído en otras ocasiones en este blog, les recuerdo que el último mago de la aerodinámica que tuvo Ferrari fue Rory Byrne. Es curioso pero ¿saben cuando trabajó este sudafricano en Maranello? Pues entre 1997 y 2006. Efectivamente, justo cuando se llevaron seis títulos de constructores seguidos y cinco de pilotos con Schumacher. A por cierto, el alemán se llevó otros dos en Benetton, y también con Byrne de ingeniero jefe de diseño. Y para rematar, ¿saben de qué equipo proviene Benetton? Pues de Toleman, donde en 1984 debutó un joven brasileño que se convertiría para muchos en el mejor piloto de la historia. Y ¿saben quien trabajaba de ingeniero en Toleman cuando Senna asombró al mundo y humilló a Prost en Mónaco ese año? Pues la respuesta es la misma, Rory Byrne.

Entonces, ¿cual es la cuestión? Ferrari cuanta con uno de los tres mejores pilotos de los últimos diez años, y seguro que uno de los diez mejores de la historia. Encima Alonso no ha cometido ningún error grave en toda la temporada, al contrario, ha firmado su mejor temporada en Ferrari y una de las mejores desde que está en la F-1. Y para redondear la jugada, su coche no se ha roto ni una sola vez. Entonces, ¿por qué no han ganado? Pues muy sencillo. Porque en frente han tenido a otros dos cracks al volante, Vettel y Hamilton. Con la diferencia de que el primero ha tenido detrás a un equipo que, aunque ha tenido problemas mecánicos, si contaba con un genio de la aerodinámica que aportó ese plus necesario para ganar el mundial. Mientras que Hamilton, a pesar de contar con un coche casi perfecto en cuanto a prestaciones se refiere, ha tenido por un lado todos los problemas inimaginables en los pit stop en el arranque del año, se le ha roto todo lo que se podía romper, y encima, si Alonso se topó con Grosjean en Spa, Hamilton lo hizo con Maldonado en Valencia, con  Hulkemberg en Brasil y con el propio Grosjean en Spa, vamos que le tocó bailar con la más fea. Si lo analizamos carrera a carrera, el más perjudicado este año no ha sido Alonso, sino Hamilton. Si en 2011 hablábamos de la falta de concentración del inglés, su temporada este año ha sido también casi perfecta, y sin embargo no ha optado al título teniendo el coche más rápido de la temporada. Él si puede quejarse de haber tenido todas las calamidades del mundo.

Michael Schumacher. @ MAP / HOCH ZWEI
Bueno, para no alargarme demasiado, me quedo con varias imágenes de ayer antes de que llegue el tedioso invierno que nos mantiene alejados de nuestro deporte favorito. Por un lado la despedida definitiva de Michael Schumacher a quien su equipo le ha regalado el monoplaza utilizado en Brasil como Ferrari hizo en 2006. Como siga retirándose más veces se va a hacer una parrilla en casa. Por otra parte, la también despedida de HRT y De la Rosa, de quienes también tenemos que sentirnos orgullosos por haber llegado hasta aquí. Y por último, la simpática aventura de ayer de Kimi Raikkonen. Al finlandés se le fue la pinza y tras salirse al prado, encontró lo que le pareció una escapatoria, cuando realmente era el viejo trazado de Interlagos. Si llega a tener más asfalto se pone a dar vueltas rápidas, todo un crack.
video
 

Bueno, hemos llegado al final de una temporada apasionante. No se si el año que nos veremos aquí de nuevo, pero de momento vamos a pensar que así será. Un abrazo a tod@s y no sufrir, Australia llegará el 17 de marzo.

lunes, 19 de noviembre de 2012

GP EEUU - Bendito reglamento


Lewis Hamilton. @ Ercole Colombo
Por suerte o por desgracia, los deportes del motor cuentan con unos reglamentos largos, complejos, detallados y sobre todo con una fecha de caducidad muy cercana. En ocasiones, el conocimiento exhaustivo de los mismos otorga ventajas a unos equipos frente a otros. Sin embargo, estas astucias no son siempre medidas por igual rasero dependiendo de qué equipo es el que las utiliza. Durante toda esta temporada, y en especial las dos semanas que hemos tenido antes del Gran Premio de Estados Unidos, la prensa latina y los aficionados del Cavallino Rampante se han empeñado en criticar las argucias del ingeniero Adrian Newey. La última ha sido la falta de rigidez en el morro del Red Bull de Sebastian Vettel en Abu Dhabi, cuya legalidad quedó refrendada por la FIA. Sin embargo, en Austin Ferrari utilizó en su beneficio el reglamento, al estilo de como lo suele hacer Red Bull, rompiendo los sellos de la caja de cambios de Felipe Massa para que fuera penalizado con cinco puestos en la arrancada, con lo que Fernando Alonso ganaría una plaza y encima saldría desde la parte limpia. ¿Es esto legal? Claro que si, lo que pasa es que dependiendo del rasero que se utilice, unas cosas pueden parecer fuera de la legalidad y otras no. Para entender bien este deporte, lo primero que hay que comprender es que la picaresca no es propiedad exclusiva de ningún equipo, está al alcance de todos, y cuando un equipo exprime al máximo el reglamento no está siendo ilegal, tan solo es más astuto que el resto.

Pero centrémonos en lo que pasó en Austin. Realmente fueron muchas cosas que prácticamente no han clarificado nada en el mundial. Lo primero debemos felicitar a Lewis Hamilton. Tras los fiascos de su equipo cuando iba primero en Singapur y Abu Dhabi, o los de principio de temporada en los pits stop, el inglés ha vuelto a demostrar que forma parte de la triada que aspira todos los años al mundial. Con cuatro carreras ganadas, de no haber roto cuando iba líder en sus dos últimos ceros aún tendría aspiraciones de cara al título. Esperemos que Ross Brawn sepa darle lo que no ha sabido proporcionarle Martin Whitmarsh. Algo que, por otra parte, se me antoja difícil, al menos en 2013.

En cuando a Alonso y Vettel, Austin no ha dictado sentencia en favor de ninguno. El poderío exhibido por el alemán y su Red Bull, frente al asturiano y su Ferrari durante todo el fin de semana tan solo se ha traducido en tres puntitos. Así es la fórmula 1. En la meta ha habido 39 segundos entre ambos, sin embargo, al final es lo mismo que si hubiesen entrado pegados. El coraje de Hamilton y su empeño en ganar por una parte, y la ausencia de rivales por otra, han permitido que ambos hayan cruzado seguidos la meta, aunque haya sido separados por esos 39 segundos. Brasil deberá ser el que nos diga quien se convierte en tricampeón mundial, y aunque la estadística está de parte de Vettel, las peculiaridades del circuito de Sao Paulo pueden hacer trizas los pronósticos.

Alonso bajo un cartel de Pirelli. @ Ercole Colombo
Por cierto, no puedo acabar el billete de Estados Unidos sin comentar un par de cosas. Por un lado, la ineptitud de los hombres de Pirelli se ha puesto de manifiesto una vez más en la cita americana. Su elección para Austin fueron sus dos compuestos más duros que tienen este año, los denominados MEDIO y DURO, dejando los BLANDOS y SÚPERBLANDOS en Europa. Esta decisión hizo que este fin de semana hayamos presenciado una de las calificaciones más absurdas que se recuerden, con los pilotos girando una y otra vez en la Q3 con las mismas gomas en espera de que los neumáticos  cogieran la temperatura necesaria para afrontar la vuelta ideal. Vamos, un auténtico desastre para el espectáculo que se supone debe ser una calificación. Antaño, ver como los pilotos se pegaban por la pole era uno de los grandes atractivos de un gran premio. De hecho, era el único momento en el que podíamos ver a los pilotos y monoplazas rendir al máximo nivel. Los equipos usaban incluso especificaciones totalmente diferentes a las de carrera, con gomas de un solo uso y motores que solo se montaban para hacer la calificación. Ahora, además de las medidas que ha introducido la FIA en la última década, unimos las florituras de Pirelli eligiendo unas gomas que no alcanzan la temperatura ni el agarre que el nuevo asfalto de Austin precisaba, vamos, todo un despropósito.


Portada de la revista Auto Bild.
Y lo último, quiero hacer un hueco para el equipo más modesto de la parrilla, HRT. La formación española se despedirá del Gran Circo en Brasil, y con ellos se irán al garete los sueños de que un equipo español pueda pelar algún día de tu a tu con los grandes. Personalmente me parece lamentable que los grandes imperios españoles como el Banco de Santander, Telefónica o Inditex no hayan sido capaces de abanderar un proyecto en la F-1 cuando han tenido en sus departamentos de marketing todo lo necesario para hacerlo. Pero así somos. Ya en tiempos de Carlos Sainz ocurría algo parecido, a veces hay árboles que no te dejan ver el bosque. Y a los compañeros de Auto Bild, tan solo decirles que, arrieros somos y en el camino nos encontraremos. Lo de la portadita con la frase de “peligro de choque con la chatarra española” y la foto de un HRT se la apuntamos en el debe, y si no se la podemos devolver en Brasil con el asturiano, que sea en cualquier campo de futbol.

lunes, 5 de noviembre de 2012

GP ABU DHABI - No es oro todo lo que reluce


Kimi Raikkonen. @ Ercole Colombo
Tras más de veinte años viendo carreras de fórmula 1 sé que no me equivoco si afirmo que se trata de un deporte muy complejo en el que la diferencia entre entender todo lo que ocurre en una carrera, y no entender nada de lo que pasa, es a veces muy exigua. De un gran premio al siguiente se puede pasar de tener lo que los aficionados denominan una carrera aburrida con un piloto dominando de principio a fin, a tener una carrera en la que nada es lo que parece, sino todo lo contrario. Ese fue el caso que tuvimos en Abu Dhabi.

Tras la sanción a Vettel el sábado, todo parecía hecho para la prensa y los aficionados españoles. Pero no es oro todo lo que reluce. El gran rival de Alonso tenía que salir desde el pit lane, y eso era como asegurarse que tendría prácticamente imposible llegar a puntuar. Nada más lejos de la realidad. No hace falta ser muy avispado para darse cuenta que en la F-1 2012 hay tres pelotones muy diferentes. El de los lentos formado por HRT, Marusia y Caterham, el de nivel medio integrado por Force India, Sauber, Toro Rosso, Mercedes y Williams, y el de los quipos de arriba compuesto por McLaren, Ferrari, Red Bull y Lotus. A los primeros debía superarlos en las dos primeras vueltas. A los segundos debía de merendárselos, al menos a la mitad, en el primer tercio, y en función a las estrategias el resto no debía de ser un obstáculo, con lo que la octava plaza debía ser el mínimo al que Vettel debía aspirar.
Salida desde el pit lane de Vettel y De la Rosa. @ RBR / LAT
Es cierto que los dos safety le favorecieron, pero también los dos toques en carrera le perjudicaron, sobre todo el segundo, que le obligó a cambiar la estrategia a dos paradas. Si no llega a llevarse el cartel que marca la distancia a la curva cuando Daniel Ricciardo frenó en exceso tengo muy claro que el alemán no hubiese terminado tercero, sino que probablemente habría peleado con Raikkonen por la victoria.

Se suele decir que en ocasiones los árboles no te dejan ver el bosque, y eso es lo que pasa en algunos grandes premios. Explicar al aficionado medio por qué Vettel consigue una remontada de 20 puestos es un poco complejo, pero podemos ver un buen ejemplo en el futbol. Ese pelotón de ocho coches rápidos viene a ser a la F-1 lo que el Madrid y el Barça son a La Liga. Aunque jugasen todos los partidos con un jugador menos, seguirían siendo los dos primeros clasificados a final de año, y eso es lo que ocurrió en Abu Dhabi. No se trata de que ahora todo el mundo vaya a querer salir desde el pit lane para configurar el coche de la mejor forma posible para la carrera, simplemente lo que hay que entender es que es tan grande el potencial de estos equipos que un traspié de importancia como salir último te coloca en el peor de los casos siempre dentro de los puntos. De todas formas, y tirando de estadística, esta no es ni mucho menos de las mejores remontadas de la historia de la F-1. En concreto es la vigésimo tercera, aunque para encontrarnos a un piloto de los que corren ahora tenemos que irnos a los puestos 47 y 48 con Raikkonen y Shumacher con 19 puestos en Barhein 2006 y Spa 2011 respectivamente.

Adrian Newey. @ Antena 3 / FIA
A partir de ahí, no podemos dejar de elogiar la carrera de Vettel. Creo que el alemán no tiene ya nada más que demostrar para que lo situemos entre los grandes pilotos de la fórmula 1. Los números y las estadísticas ya lo hicieron hace tiempo, ahora tan solo faltaba una gran actuación para que prensa y aficionados se pusieran de acuerdo en otorgarle los galones que merece. Por cierto, muy buena la imagen captada por las cámaras de televisión en las que su ingeniero Adrian Newey se esfuerza en entender como la ausencia de parte del alerón delantero derecho de Vettel tras su primer accidente no le está haciendo perder demasiado tiempo. Mucho mejor tocar la pieza con la mano que elucubrar con los ordenadores desde el muro, todo un crack.

Y hablando de cracks, lo de Raikkonen es de traca. Primero pidiendo a sus ingenieros que lo dejaran en paz y se dejasen de sermones por la radio en mitad de la carrera cuando le recordaban que debía calentar las gomas tras el safety. Más tarde explicó que "no era tan estúpido como para no acordarse de lo que debía hacer", sin duda una razón de peso. Y luego, con la sorna que le caracteriza, le espeta a David Coulthard en el podio, en la primera pregunta en la que le pide que le relate sus emociones tras la victoria el "No hay mucho que contar". Lo dicho, un auténtico crack. Mucho me temo que con la crisis que hay su ingeniero de pista se pueda ir a la calle y dejen el asiento vacío en el muro, a él no le importará.

Ya ahora, ¿qué ocurrirá? pensaran los aficionados. La historia y sobre todo los números nos obligan a apostar por Vettel con tan solo dos carreras por delante y diez puntos de distancia con Alonso. Para que se hagan una idea, al alemán le bastaría ser sexto en una carrera si gana la otra, y las posibilidades que tiene de ganar una de las dos carreras son muy altas. Sin embargo, en la F-1 todo puede suceder, y sino recuerden lo del sábado en Abu Dhabi. Austin va a ser una caja de sorpresas para todos, y por eso mi apuesta en EEUU tiene que ser por Alonso. Probablemente es el que mejor se adapta a condiciones diferentes, y aunque los simuladores evitan muchos sustos de antaño, siguen sin ser lo mismo que rodar en pista. En cuanto a la mecánica no deberíamos ver grandes alardes en estas dos carreras, tan solo pequeños retoques que no deben hacer variar la clasificación. La suerte, y sobre todo los elementos externos como los safety o la lluvia pueden ser los jueces en estas dos carreras, así que será mejor guardar el dinero en el bolso y esperar a que tras el GP de Estados Unidos las cosas estén más claras.

lunes, 29 de octubre de 2012

GP INDIA - Cuestión de estadística


Sebastian Vettel. @ RBR
Aparentemente el Gran Premio de la India no nos ha aclarado nada acerca de quien va a ser el nuevo campeón del mundo. Sin embargo, si uno analiza a fondo lo que ha ocurrido en Buddh podemos sacar unas conclusiones interesantes. A primera vista, la cuarta victoria consecutiva de Sebastian Vettel debería minar la moral de los tifosi de Ferrari, más aún cuando nadie ha sido capaz de ganar dos carreras seguidas esta temporada. Pero como dice el refrán, no siempre es oro todo lo que reluce.

Con esta victoria Vettel ha igualado una marca que no se repetía desde 1988, ganar tres carreras consecutivas liderando todas las vueltas. Por cierto, son tres y no cuatro, y es que la traducción les jugó una mala pasada ayer a los chicos de Antena 3 en las entrevistas que hizo el expiloto y presentador de la BBC Martin Brundel en el podio tras la carrera. El hecho de que hayan tenido que pasar 24 años para lograr repetir la hazaña, y que ni si quiera el propio Vettel la hubiera logrado el año pasado cuando dominó el mundial de principio a fin nos da una idea de lo complicado que puede ser que el hecho se repita en Abu Dhabi. Normalmente los profesionales de las apuestas suelen basar sus movimientos en las estadísticas, así que si ustedes quieren jugarse algún cuarto en la próxima carrera, no pongan a Vettel entre los favoritos.

Por el lado contrario de esos porcentajes, nos encontramos a Fernando Alonso y sobre todo a su Ferrari. Y es que van ya 17 carreras y la máquina roja no ha fallado aún. Los dos abandonos de Alonso han sido por accidentes, y eso tampoco es normal y rompe cualquier estadística. A la hora de valorar que puede pasar en las tres últimas carreras, el hecho de que el Ferrari no haya tenido ningún problema mecánico este año sigue siendo más un punto en contra que un punto a favor si pensamos en que es casi imposible terminar una temporada sin haber tenido una avería. No hay que olvidar que de los tres ceros de Vettel, dos fueron por rotura del alternador. Tan solo la normativa nos puede echar un cable en este aspecto. Antaño había muchos más abandonos que ahora. Cuando las normas no eran tan restrictivas y no se obligaba a que las piezas tuvieran una vida útil mínima, los diseñadores llevaban al límite la mecánica y jugaban con márgenes muy pequeños, al estilo de lo que aún se hace en la Copa América. En esa época se estrenaba muchas cosas por carrera, ahora no, y eso hace que las roturas sean menores. Ahora las cajas de cambio y los motores, duran varias carreras, mientras que antes en los equipos punteros casi se estrenaba una unidad por carrera, e incluso se usaban motores específicos para las calificaciones. Sin duda eran otros tiempos en los que los F-1 si que iban al límite.
 
Pero también tenemos argumentos para ser positivos en el futuro del ovetense. El Ferrari parece haber limado gran parte de su distancia con los Red Bull. Si hace un par de carreras eran muchos los que los situaban como tercer y hasta cuarto coche de la parrilla, algo que nunca compartí, ahora queda demostrado que están tan solo un paso por detrás en las calificaciones, pero en carrera ayer apabullaron a los McLaren e incluso Webber fue presa fácil para el asturiano. Su velocidad punta en India fue espectacular, y no era solo como la de los HRT, que no tenían nada de carga en las curvas. De haber calificado bien el sábado, la victoria de Vettel hubiera peligrado, y si no analicen los tiempos en carrera. Vamos, que no estamos en 2011 ni mucho menos, a pesar de haber encadenado cuatro victorias del Red Bull.

Adrian Newey. @ RBR
Entre las curiosidades de lo que hemos visto en la India, hay que destacar las palabras de Alonso el sábado. El asturiano se encargó este fin de semana de jugar sus opciones también fuera de la pista. Por su experiencia sabe que las carreras no solo se ganan entre el semáforo en rojo y la bandera a cuadros. Por eso se encargó de tratar de minar la moral de sus rivales y espolear más si cabe la de su equipo afirmando que él no luchaba “contra Vettel, sino contra Adrian Newey”, el gran ingeniero de Red Bull. La réplica la dio Vettel en el podio afirmando que los triunfos son fruto de todo el equipo y no de alguien en particular.

Efectivamente el coche sigue contando más que el piloto en este deporte como nos hemos cansado de explicar, pero sin tener ambos elementos al máximo no se ganan los mundiales, y el alemán ya lleva dos como él. La verdad es que no recuerdo a nadie decir que en la época dorada de McLaren la parrilla luchaba contra Gordon Murray en lugar de contra Alain Prost o Ayrton Senna, que en la de Ferrari lo hicieran contra Rory Byrne en lugar de contra Michael Schumacher, o que en 2005 y 2006 lo hicieran contra Bob Bell en lugar de contra Fernando Alonso. Sin duda, el asturiano es consciente de todo esto de sobra, pero igual que sabe desde niño lo que tiene que hacer cuando está subido a un coche, desde hace un tiempo también sabe lo que tiene que hacer cuando está fuera de él.

Schumacher y Vettel. @ RBR
Por cierto, no puedo terminar sin recordar que en esta carrera Michael Schumacher ha conseguido su último record. Con la carrera de la India ha logrado alcanzar las 16.644 vueltas disputadas en un gran premio, superando así las 16.631 que tenía Rubens Barrichello. El Kaiser se retira por segunda vez a final de temporada, y en esta ocasión si abandonará la Fórmula 1 para siempre, al menos como piloto, porque no dudo que con el tiempo, y cuando se canse de pilotar en el DTM o en la especialidad que elija ahora, volverá a la F-1 para sentarse en el muro con Ferrari o Mercedes, pero de momento habrá que esperar.

lunes, 15 de octubre de 2012

GP COREA - Ya es cosa de dos




Newey, Webber, Vettel y Alonso. @ Ercole Colombo

Si algo nos ha dejado claro el Gran Premio de Corea es que al final de la temporada tendremos tricampeón del mundo. Aunque aún resten cuatro carreras, ya no hay dudas que el mundial es cosa de dos, Vettel y Alonso, y que uno de los dos se convertirá en Brasil en el noveno hombre que consigue tres Campeonatos del Mundo de Fórmula 1. Si primero habíamos eliminado a Button y Webber, en Corea se caen de la lucha Raikkonen y Hamilton. Tan solo una improbable carambola podría dar esperanzas a cualquiera de los dos.

Fernando Alonso. @ Ercole Colombo

Pero Corea nos ha dejado más cosas claras que los aspirantes al título. Por un lado podemos afirmar claramente que Adrian Newey ha vuelto a dar con la tecla apropiada y su Red Bull vuelve a ser el mejor coche de la parrilla. No con el dominio insultante del año pasado, pero si con esas décimas que te permiten luchar con un grado más de comodidad que tus rivales. Y por otra parte, también nos queda claro que, aunque muchos en España se encargan cada semana de tratar de convencernos que el Ferrari es un “patato”, como dicen mis estupendos compañeros de tertulia en Onda Cero, lo cierto es que ya es el segundo mejor coche de la parrilla, aunque uno de los pilotos no esté entre los diez primeros de la misma.
Una de dos, o Luca Cordero de Montezemolo ha mandado a Felipe Massa a un curso acelerado de esos de CCC, o al brasileño le ha caído un rayo y ha aprendido a pilotar, o resulta que el Ferrari no es tan malo como parecía, juzguen ustedes. Vale que en Japón hubiese abandonos entre los pilotos “top”, y que eso permitiese a Massa acabar segundo, pero en Corea estuvo siempre detrás de Alonso, incluso llegaron a mandarle levantar desde el muro para mantener una distancia mayor con su compañero. También es cierto que este piloto nos tiene acostumbrados a unos finales de temporada con buenos resultados, coincidiendo siempre curiosamente con los periodos en los que la casa de Maranello debe hacer oficial su renovación.

Sebastian Vettel. @ Ercole Colombo

Pero volvamos a la lucha por el mundial. Aunque cuatro carreras son muchos puntos, prácticamente la mitad de los que ahora tienen Alonso y Vettel, y cualquiera puede dar una sorpresa, lo cierto es que las cosas no pintan excesivamente bien para el de Oviedo. De los cuatro circuitos que restan, el de Estados Unidos es nuevo, pero si en los otros tres el asturiano no ha vencido nunca, resulta que el alemán ha vencido en los tres. No es que este sea un dato clave, pero si nos aporta una idea de lo que puede suceder a partir de ahora. A favor de Alonso cabe destacar que es uno de los pilotos de la parrilla que mejor se adapta a un nuevo trazado, y que Estados unidos puede ser su baza. Además, una vez que las aguas han vuelto a su cauce tras las declaraciones del asturiano en Japón, Domenicalli sabe que no tiene margen de error si quiere seguir al frente de la nave italiana, y pondrá toda la carne en el asador para tener contento a su estrella.
Por cierto, no puedo dejar de comentar las barbaridades que se han podido leer esta semana en algunos medios de comunicación españoles como es el caso del diario As. Que hagan cruzada por un piloto español como hace con los futbolistas para tratar de vender más ejemplares puede ser hasta comprensible, pero que publiquen barbaridades como el supuesto complot que podría haber entre Red Bull y Lotus para dejar fuera al asturiano me parece vergonzoso. Algún redactor iluminado, y algún jefe listillo se encargaron de insinuar que los accidentes de Grosjean y Raikkonen con Alonso podrían estar orquestados desde Red Bull, que tiene al igual que Lotus a Renault de motorista. Vale más que ambos personajes se dediquen a ir al cine, porque la ciencia ficción está en las salas, y además así engordamos un poco las taquillas que falta les hace. Parece que la nueva cruzada española debe ser contra los pilotos de Lotus. Pues nada, mandaremos a nuestros ejércitos contra ellos igual que hicimos en 2007 contra McLaren.
Y hablando de mártires de la prensa española, poco que comentar de Lewis Hamilton. McLaren ha vuelto a fallarle cuando más les necesitaba. Las dos últimas carreras han dado al traste con sus opciones de conseguir otro entorchado, y probablemente más de uno entienda ahora sus razones para irse de la casa de Woking. El inglés ha estado mucho más centrado este año y ha cometido menos errores que la pasada temporada, pero los fallos en su equipo, tanto de mécanica como de pits stops a principios de temporada han sido garrafales. A pesar de contar con un coche rápido, han sido muchas las carreras en las que no han tenido ritmo de carrera, y la de Corea es un buen ejemplo. Así no se puede ganar un mundial. Esperemos que Ross Brawn sepa darle la montura que necesita y vuelva a convertirse en uno de los favoritos al título.

lunes, 8 de octubre de 2012

GP JAPÓN - ¿Se acabó el idilio?



Sebastian Vettel. @ Ercole Colombo

La carrera de Japón nos ha dejado muchas cosas interesantes que marcarán lo que resta de campeonato, pero sin duda, la más llamativa y sorprendente es el cambio de postura de Fernando Alonso con respecto a Ferrari. Desde su llegada en 2010 a Maranello el asturiano nunca había cargado contra su equipo, aunque haya habido ocasiones para hacerlo. Siempre se ha mantenido prudente y comprensivo con sus errores, sin embargo, su accidente en Japón parece que ha destapado la caja de los truenos.
Las declaraciones del asturiano nada más abandonar afirmando que llevan “seis carreras con el mismo coche” no han sentado muy bien en el seno de la escuadra italiana. El capo Stefano Domenicali tuvo que afanarse más tarde en salvar el honor de su equipo y desmentir la afirmación de Alonso, “no es verdad que el coche no haya mejorado en este tiempo”. Eso sí, disculpó las declaraciones de su piloto por haberse hecho en caliente.
Alonso sabe de sobra que su equipo si ha llevado nuevas piezas a las últimas carreras, lo que realmente frustra al asturiano es que no le han aportado nada de cara a poder pelear por la pole. Ese es ahora mismo su gran problema. Las carreras no empiezan el domingo, se inician el sábado con la calificación, y si no estás entre los cuatro primeros, tienes más papeletas para tener un accidente en la salida. Que conste que en esta ocasión Alonso no puede culpar a Raikkonen. Es el de Oviedo el que cierra al finlandés, y aunque para mí es un lance de carrera típico de la zona media de la parrilla en una salida que nunca debería ser sancionado, lo cierto es que como siempre en España intentamos culpar a cualquiera que esté involucrado en un accidente con el piloto de Ferrari. Ya que en Spa no lo hicieron, espero que los comentaristas de Antena 3 aprendan tras Japón, y eviten pronunciarse acerca de quién es culpable en un accidente hasta que lo hayan visto repetido. Si un comisario experimentado debe ver un accidente varias veces antes de tomar una decisión, ¿por qué se empeñan en crucificar al primero que pase cerca de Alonso? El refranero español es sabio, y como siempre me gusta recordar en estos casos, la mejor palabra es la que está por decir.

Massa, Monaghan, Vettel y Kobayashi. @ Ercole Colombo

Pero volvamos al “Ferrari-Gate”. ¿Por qué Alonso se enfada con su equipo en Japón? Aunque sigue líder del mundial, sabe que ahora mismo ya no es el favorito al triunfo final. El asturiano ha demostrado hasta ahora que su meta no es engordar su cuenta bancaria, aunque eso llegue por defecto. Su segundo paso por Renault demostró que, por encima de todo, sus objetivos son estar a gusto en un equipo y ganar más títulos del mundo. Con su llegada a Ferrari la primera parte estaba cumplida. El idioma, el carácter y hasta la comida coincidían con él. Y tal es así que nunca llegó a menospreciar el trabajo de su equipo porque se sentía y se siente mimado y querido. Sin embargo, como “depredador” que es en los circuitos, sus ansias de obtener un tercer título le han jugada una mala pasada ante la prensa tras la carrera. Él sabe que si no mejoran va a perder un campeonato que tenía casi en sus manos hace cuatro o cinco carreras.
A estas alturas no podemos decir que el Ferrari sea malo, ni si quiera que no esté entre los tres mejores coches de la parrilla. Pero, para ganar un mundial hace falta algo más. Hay que estar fuerte los sábados y fuerte los domingos, y de momento lo primero no sucede. Para colmo de males, su jefe Luca Cordero de Montezemolo afirmó a principios de semana que han detectado un año más que su túnel de viento tiene un problema importante que les obliga a cerrarlo. Con cinco carreras por delante nadie debería de tirar la toalla en anteriores campeonatos. Pero con el calendario apretado que ha impuesto Bernie Ecclestone este año, esas cinco carreras se disputan en siete semanas y no hay margen de mejora. Mucho me temo que el que no haya hecho los deberes no va a superar la reválida. Y el primero que sabe eso es Alonso. Sus opciones de triunfo en el certamen pasan porque Vettel vuelva a tener problemas, como por ejemplo los que sufrió en Valencia. Si no, su sueño de igualar a Ayrton Senna deberá esperar un año más, y eso supondrá que habrá pasado tres años en blanco en su escudería soñada.

Nico Hulkemberg. @ Ercole Colombo

Con todo esto, el final de campeonato se presenta espectacular. Por cierto, yo aún añadiría a la lucha a Lewis Hamilton. Sus 42 puntos de desventaja aún son recuperables si gana en Corea. No es el caso de los segundos espadas. Tanto Button como Webber ya se han despedido de cualquier opción a llegar peleando al final del campeonato por una carambola, y de Kimi Raikkonen no podemos esperar más que una victoria parcial. Y ya que hablamos de los segundos pilotos, parece que tras el podio de ayer volveremos a ver a Felipe Massa un año más de “partner” del asturiano. Si la semana se iniciaba con Niko Hulkemberg bien colocado en la lucha por el segundo asiento rojo, y con su compañero en Force India Paul di Resta y el gran Michael Schumacher soñando con ese volante, lo cierto es que ayer Domenicali lo dejó bien claro aunque no quiso hacer nada oficial. Massa seguirá en el equipo y así Ferrari volverá a aspirar a ser como mucho tercero en el campeonato. Pero eso es lo que tiene contar con un piloto top y con una escuadra de tradiciones. Quizás algún día se arrepientan de ello, aunque pienso que otro gallo cantaría si el motorista fuese alguien del mercado generalista que necesitase poner una pegatina en sus coches de calle diciendo que son campeones del mundo. El problema es que los Ferrari se venden solos, y a sus compradores no les importan si han ganado o no el certamen de constructores, ¡porca miseria!.

lunes, 24 de septiembre de 2012

GP SINGAPUR - Seis carreras de infarto


El podio de Singapur. @ Ercole Colombo

Llevamos 14 carreras este año y carrera tras carrera parece que se confirma que este será el mundial de los despropósitos. Sin un equipo que domine a placer ni un piloto que imponga su ley, el mundial 2012 será para el que cometa menos fallos. El binomio Fernando Alonso y Ferrari llevan toda la temporada sin cometer un fallo importante, lo que les permite haber puntuado en todas las carreras exceptuando en Bélgica, donde Romain Grosjean les aguó la fiesta en la salida. ¿Podemos decir que tenga ya el mundial casi en sus manos? Pues con 150 puntos en juego por supuesto que no, pero cada carrera que pasa los de Maranello eliminan a un rival de cara a la lucha por el título. Ya que hemos entrado en la recta final del campeonato con solo seis grandes premios por disputar, analicemos un poco las opciones de los aspirantes.
Tras Singapur quizás no nos equivocamos demasiado si decimos que tan solo hay tres pilotos que puedan pelear con Alonso por el mundial. Mark Webber y Jenson Button, con 61 y 75 puntos de desventaja respectivamente, no deberían de estar en la lucha final. Los dos segundos espadas de Red Bull y McLaren han demostrado este año lo que son, buenos pilotos que se encuentran un peldaño por debajo de sus compañeros de equipo, y que tan solo cuando cuentan con un coche netamente ganador, como fue el caso del australiano los últimos años, o el del inglés cuando estuvo con Ross Brawn, pueden optar a ganar un título. Eso sí, siempre y cuando no tengan de compañero a uno de los pilotos de la triada que domina las pistas (Alonso, Hamilton y Vettel).

Lewis Hamilton. @ Ercole Colombo

Pero la gran duda que nos queda tras la carrera de Singapur es si el siguiente clasificado en la tabla por encima de los dos que hemos descartado sigue teniendo opciones al título. Lewis Hamilton es la cara y la cruz de este campeonato. En las últimas ocho carreras tiene tres victorias y cuatro ceros, y así es difícil ganar el campeonato. Aún así, está a 52 puntos del asturiano. El pupilo de Dennis lo tiene complicado. Necesita uno o dos ceros de Alonso, y al menos ganar dos o tres carreras, y eso sí, sumar en todos los grandes premios que restan. Todo esto puede parecer una quimera, pero es el único piloto de la parrilla al que Alonso teme, y eso nos puede dar una idea de su potencial.
Y llegamos al “rara avis” del Gran Circo. Kimi Raikkonen es ante todo un “personaje”. Frío, calculador, amante de los rallyes y huidizo de los entrenamientos, el finlandés ha logrado colarse entre los aspirantes al título sin ganar una sola carrera este año. Su regularidad es aplastante. Es el único junto a Nico Rosberg que ha terminado todas las carreras esta temporada, además se ha subido a seis podios y salvo en China, ha puntuado en todas las citas. En 2007 ya les levantó un campeonato a Alonso y Hamilton en la última carrera, y aunque yo no apostaría por él, si estoy seguro de que ganará una carrera antes de terminar el año y que llegará a las tres últimas con opciones.
De Sebastian Vettel poco podemos decir. Tras sus dos títulos con el súper Red Bull de Adrian Newey esperábamos más de él. Es cierto que es segundo a 29 puntos a pesar de tener tres ceros este año pero, aunque no dudo que es el tercer piloto de la parrilla y el único de momento que puede aspirar a pelear con Alonso y Hamilton cara a cara, aún no ha demostrado que es un auténtico top. Quizás este sea un buen momento para demostrar que sus dos títulos no fueron solo gracias a Newey.
Ya para el final nos quedamos con Alonso. El asturiano ha demostrado este año que es el piloto a batir. Si hablábamos antes de la regularidad de Raikkonen, la del asturiano es simplemente perfecta. Ni ha cometido errores de bulto, ni su coche ha fallado en todo el año. Esas dos premisas, que precisamente son las que le han colocado en lo más alto, pueden ser las que más tema el de Oviedo. Desde que en los 70 se aumentó el calendario a 15 carreras, tan solo tres pilotos han conseguido terminar el campeonato con un solo cero en el casillero, Michael Schumacher, Jenson Button y Sebastian Vettel, y los tres contaban en ese momento con una máquina perfecta que dominaba el campeonato. ¿Será el Ferrari igual esta temporada? Pienso que no. Es casi imposible terminar sin fallos de pilotaje o de mecánica, y si sus rivales no los hubieran tenido, la situación en el mundial sería bien distinta. Mientras tanto Alonso es el gran favorito, y las seis carreras que faltan serán de infarto,“álea iacta est”.

martes, 11 de septiembre de 2012

GP ITALIA - ¿Ultras o tifossi?


Hamilton y Alonso en el podio. @ Ercole Colombo

La F-1 abandona Europa y, al contrario de lo que ocurrió el año pasado con Vettel, en esta ocasión la pelea por el campeonato no ha hecho más que comenzar. Tras 13 carreras tres escuderías llegan muy fuertes a la recta final del certamen. Ferrari demostró en la calificación y en la carrera que tiene un coche ganador, McLaren se ha llevado el triunfo en las tres últimas citas, y en Red Bull siguen contando con un coche que, aunque no es rápido a una vuelta, si que puede mantener el ritmo en carrera. Sin embargo, Monza nos ha dejado unas cuentas cosas que analizar.
Para empezar, y dado que la memoria suele ser bastante frágil para algunos, me gustaría mostraros un video comparando las dos maniobras de Alonso y Vettel en 2011 y en 2012 en la denominada Curva Grande de Monza. Todos habréis visto la de este año en la que sancionan a Vettel, pero muchos no recordareis la del año pasado en la que no se sancionó a Alonso. Que conste que, para mí, aunque las dos maniobras tengan la misma intención, ninguna debería de ser punible, porque como he escrito en anteriores ocasiones la norma del segundo cambio de dirección me parece absurda y no refleja el auténtico espíritu de las carreras de F-1. Pero, si hay que respetarla, es mejor que juzguen a todos por igual, y no solo cuando alguien se queje por la radio. Es cierto que las consecuencias no fueron las mismas, pero a Grosjean en Spa se le sancionó por lo que pudo haber pasado y no por lo que realmente pasó, como pone el informe de la FIA, así que juzguen ustedes.
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Pero, si hay algo que Monza ha dejado claro es que Hamilton y McLaren si cuentan para el título. Con Button hundido, el pupilo de Dennis se ha situado ya segundo a pesar de tener tres ceros en su casillero. Ha hecho olvidar sus trastadas con el twitter en Spa, y Martin Whitsmarsh ha vuelto a cortejarlo como un patrón totalmente enamorado. Hamilton es fundamental en su proyecto 2013, y sabe que no va a tener otro piloto que le garantice poder luchar por el título. Por mucho que se haya hablado de que pueda ir a Mercedes, yo no me lo creo, y Hamilton también sabe que en los equipos que podría luchar por el título, o no tienen volante libre, o existe alguna traba contractual que le impediría sentarse en el coche. Sin duda habrá matrimonio entre ambos.
Por cierto, por mucho que nos intenten vender Monza como un circuito lleno de apasionados tifossi que entienden como nadie la F-1, lo cierto es que se puede decir que al final son como los ultras que antaño había en Montmeló, o como los que aún perviven en muchos campos de futbol. Es lógico que celebrasen el tercer puesto de Alonso como si hubiera ganado la carrera, pero de ahí a pitar al ganador hay un trecho. La pasión latina a veces es dañina en el deporte, y el respeto debe primar sobre todo, más aún cuando tanto Hamilton como Pérez hicieron un fin de semana excelente. Sin duda, el hecho de que un italiano no haya ganado un campeonato del mundo desde 1953 con Alberto Ascari en Ferrari, y que no hayan ganado una carrera desde la de Giancarlo Fisichella en Malaisia con Renault, hace que para ellos Alonso sea como un hijo adoptivo. Más aún cuando el asturiano siempre se ha sentido a gusto con la cultura italiana al conocerla muy bien desde sus inicios en el karting. Pero insisto que el respeto no debe perderse.  

Hamilton encabeza el GP. @ Ercole Colombo

Pronosticar algo para las siete carreras que restan es muy difícil. Si tuviese que apostar reduciría las opciones a Alonso y Hamilton, pero tanto Vettel como Raikkonen pueden meterse en la pelea. Alonso es el más fuerte de cara al campeonato, pero Hamilton sigue siendo más rápido a una vuelta. Son los dos pilotos más en forma y tienen los dos mejores coches. El McLaren lo ha demostrado en las tres últimas, y si Alonso no es ni mucho menos el mejor en calificación, el hecho de que estuviese convencido de haber hecho la pole de no fallar la suspensión y sus tiempos en la Q1 y Q2 nos indican que el Ferrari es todo un “pepino” como diría la gran Beatriz Pérez Aranda (ver video abajo). Que Alonso y Hamilton lleven tres victorias cada uno no debe hacernos olvidar a Raikkonen con cero y Vettel con una. El finlandés es muy regular y sigo diciendo que vencerá antes de terminar el año, a pesar de que se haya convertido en el foco de las mofas de algunos “periodistas”. Y el alemán creo que aún no ha presentado sus credenciales este año. Si quiere demostrar que es un grande debe hacer una segunda parte de temporada mejor que la primera. En Monza rompieron una racha de 33 carreras seguidas con un Red Bull entre los puntos, y así no se pelea por un título. Pero insisto, aun es pronto y con 175 puntos en juego, todo puede suceder...
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lunes, 3 de septiembre de 2012

GP BÉLGICA - Hasta el rabo todo es toro


Grosjean pasa por encima de Alonso. @ Antena 3

 Aunque la estadística no es una ciencia exacta, en la fórmula 1 suele dar muy buenos resultados. Hasta hace un par de días parecía que a Fernando Alonso le esperaba un paseo triunfal camino de su tercer título pero, el viejo circuito de Spa Francorchamps y el fallo de Romain Grosjean se han encargado de poner un poco más difíciles las cosas al asturiano. La estadística dice que es casi imposible terminar un campeonato sin acumular un cero en el casillero, y en Bélgica Alonso no fue la excepción.
En casi 63 años de fórmula 1 tan solo un piloto ha logrado puntuar en todas las carreras en una temporada. Obviamente fue el Kaiser Michael Schumacher en 2002 con Ferrari. El alemán ganó 11 carreras, fue segundo en cinco y tercero en una, con lo que no se bajó del podio en los 17 GP. Además, desde que se disputan más de 10 GP por temporada, solo hay otro piloto que lograse terminar todas las citas en un mismo año, aunque sin puntuar en todos. Fue Nick Heidfeld en 2008 con un BMW Sauber.
El abandono de Alonso le impide alcanzar el record de Schumacher de 24 carreras seguidas puntuando, pero sigue siendo el mejor colocado de cara a los 8 GP que restan. Por cierto, ya que hablamos de Schumacher, aunque en muchos sitios haya salido que este fue su GP 300, realmente será en Monza donde cumpla su tercera centena, porque hay que recordar que en Francia 1996 no llegó a tomar la salida al romperse antes el motor de su Ferrari.
Aunque cuatro pilotos se quedaron en la salida fatal de Grosjean, lo cierto es que hay mucho que comentar de la carrera. Lo primero que no hay que demonizar al francés por su accidente. Yo lo considero un lance del juego provocado posiblemente por su exceso de fogosidad. Nada que una ducha fría pueda calmar. Cierto es que las consecuencias pudieron ser muy graves, pero no debemos olvidar de que esto es F-1 y el peligro es constante en cada curva. Por eso, la sanción de no participar en Monza me parece correcta, pero este año hay gente como Maldonado que ya debería de haber pasado por el purgatorio y continúa rodando libremente por las pistas.
Aunque pueda parecer normal la sanción, lo cierto es que desde 1994 no se producía. Esa temporada fueron tres los pilotos sancionados con una carrera, Eddie Irvine, al que tras reclamar le aumentaron a tres carreras de sanción, Mika Hakkinen y Michael Schumacher, aunque este último fuera por irregularidades en su monoplaza.

Kimi Raikkonen bajando por Eau Rouge. @ Ercole Colombo

Pero, si hay algo con lo que quedarse para el recuerdo en esta carrera a parte del espectacular accidente es el adelantamiento de Kimi Raikkonen a Schumacher. El alemán es llamado Míster Spa por sus 6 victorias allí, sin embargo, es un circuito donde los finlandeses se le atragantan. En el año 2000, se pudo ver allí el que muchos denominan el mejor adelantamiento de la historia de la F-1. Mika Hakkinen aprovechó el rebufo del doblado Ricardo Zonta y adelantó de una vez al italiano y al propio Kaiser. Este año ha sido Kimi Raikkonen el que en una acción magistral, quizás con un punto de locura, se coló al alemán en Eau Rouge. Yo mismo consideraba que Eau Rouge ya no era una chicane de valientes porque desde hace unos años se puede pasar a fondo, pero el gran Kimi se ha encargado de cambiar esa idea, y demostrar que cualquier curva puede ser tenida en consideración si se pone toda la carne en el asador. El finlandés se ha colado ya en la clasificación entre los hombres que han conseguido victorias este año, aspira al título y no me cabe la más mínima duda que su victoria esta temporada está muy cercana.

Jenson Button. @ Ercole Colombo

Y qué decir de McLaren. La escuadra de Woking parece que se ha convertido en un polvorín. Con la renovación de Hamilton pendiente, un par de tweets suyos explicando las diferencias de su alerón con el de Button en calificación, y mostrando una telemetría han hecho saltar las alarmas en el equipo de Martin Whitmarsh. Para colmo de desgracias para el pupilo de Dennis, su compañero Jenson Button se alzó con la victoria de una forma aplastante. Desde luego es una pena que Luca Cordero de Montezemolo no le eche los arrestos suficientes para cargarse a Felipe Massa, llevarse al inglés a Ferrari el año que viene, y verlo de nuevo competir junto a Alonso. Estoy seguro de que el “abuelo” Bernie se frotaría las manos solo de pensarlo.


lunes, 30 de julio de 2012

GP HUNGRÍA - La nueva fórmula 1


Lewis Hamilton @ Ercole Colombo

La afición española está de enhorabuena. Hemos sobrepasado ya el ecuador del certamen y Fernando Alonso es un líder cómodo con más de 40 puntos sobre Webber, mientas que sus verdaderos rivales, Vettel y Hamilton, están a  42 y  47 puntos respectivamente. Pero, ¿están también de enhorabuena los aficionados a la fórmula 1? Rotundamente creo que no. El último cambio de reglamentación que atañe a los mapas de motor es una prueba más de que el rumbo de este deporte está virando 180 grados.
La razón de que se hayan superado los 60 años de F-1 con el certamen en lo más alto del automovilismo mundial no es otra que, el campeonato ha sido siempre el sueño de cualquier amante del automovilismo. No solo por contar con los mejores pilotos del mundo, sino por contar con los mejores ingenieros y ser, sin duda, la competición automovilística en la que más se investiga y se desarrolla. ¿Acaso creen que es normal que tras once carreras llevemos siete pilotos ganadores diferentes este año? Pues no, muy normal no es si analizamos los 61 años anteriores de historia.
Venimos de una década de largos y cortos ciclos en los que vivimos los reinados de Ferrari, Renault, el efímero Brawn y finalmente los de Red Bull de Adrian Newey. Y la FIA, y sobre todo Bernie Ecclestone, querían cambiar el escenario. En tiempos de crisis, cuando los contratos multimillonarios de patrocinio escasean, hay que llegar a más países, a más telespectadores, y a más patrocinadores, sino el pastel ya no da para tantos comensales. Y eso, con un equipo dominando claramente el certamen es complicado. La labor es mucho más fácil si conseguimos que, por ejemplo, haya media docena de países que cuenten con un piloto que gane carreras. Este año ya llevamos cinco. Así se consigue que las audiencias repunten y el negocio crezca. Sin embargo, se corre el peligro de que esto sea pan para hoy y hambre para mañana.
La gente de la calle, los que realmente nutren las audiencias en tiempos de bonanza, empiezan a preguntarse cosas. Porque, no se lleven a engaños, amantes de este deporte no hay demasiados, al menos en España, ahora seguidores de tal o cual piloto hay muchos, y son los que realmente hacen grandes los números de los que están delante del televisor cada domingo. Este año mis amigos me hacen preguntas diferentes cuando me sacan el tema de la F-1. ¿Se le ha olvidado todo al super-ingeniero que diseñaba los Red Bull los dos últimos años? ¿Por qué Alonso es sexto en la calificación de Hungría tras haber ganado dos carreras y haber hecho dos poles en las tres últimas citas? Y claro, responder a eso es cada vez más fácil y, a la vez, más difícil de comprender.
Los 60 años de historia de la F-1 están plagados de avances tecnológicos de los ingenieros que con el tiempo son eliminados por la FIA para salvaguardar, la mayoría de las veces, la seguridad de los pilotos. En otras ocasiones, la razón puede ser evitar que el porcentaje coche-piloto se incline demasiado hacia la máquina. Incluso a veces, las restricciones están motivadas por elementos en los coches que no cumplen la reglamentación. Todas estas medidas son entendibles y justificadas. Pero, ¿qué pasa cuando un equipo es más astuto que los demás y consigue una ventaja sin salirse del reglamento? Pues hasta ahora, cuando una escudería conseguía un buen equipo de ingenieros, si contaba con un buen piloto, reinaba a su antojo. Recuerden los McLaren de los 80 con Alain Prost y Ayrton Senna al volante y Gordon Murray como ingeniero, los Willliams de los 90 con Patrick Head y el propio Adrian Newey como ingenieros y Nigel Mansell, Alain Prost, Damon Hill y Jacques Villeneuve al volante, o los Ferrari de la pasada década con el Kaiser Michael Schumacher a los mandos y Ross Brawn y Rory Byrne en el diseño.
Sin embargo,  ahora la FIA y Ecclestone se han puesto como cruzada cargarse la quintaesencia de este deporte. Si uno quiere ver ganar a la persona más rápida, se puede poner a ver las olimpiadas y observar las disciplinas de atletismo o de natación. Es el hombre contra el crono. Pero el automovilismo, por mucho que le pese a algunos, es una combinación entre el hombre y la máquina, y como hablamos de F-1, el apartado de la ingeniería destaca más que en otras especialidades porque es donde más se invierte.
Para los no iniciados, el mapa del motor, del que tanto se ha hablado estos días, es el diagrama en el que se relaciona el régimen de giro del motor y el grado en el que se pisa el acelerador. Para unir estos dos factores en un coche moderno, en el que el pedal de acelerador es electrónico, los ingenieros cuentan con la posibilidad de adelantar o retrasar por ejemplo el encendido, o la apertura y el cierre de las válvulas. Con todo esto, los ingenieros logran proporcionar al piloto un coche a su gusto en función a la climatología que haya, la altura a la que se encuentre el circuito o el trazado del mismo. Hasta Alemania los ingenieros podían jugar con este mapa hasta en un 20% de diferencia, pero desde Hungría este porcentaje se ha reducido a un 2% en un régimen medio entre las 10.000 y 14.000 vueltas de giro del motor.
Para que lo entiendan, los pilotos siguen teniendo varios mapas de motor que regulan con una de las ruedas del volante en función a que quieran ahorrar gasolina, o por ejemplo rodar al máximo, igual que cualquier berlina de nivel medio alto o SUV tiene hoy en día, con una rueda que te permite seleccionar conducción deportiva, o normal. Sin embargo, los ingenieros ya no podrán estrujarse la cabeza en estudiar las diferencias entre un trazado y otro para conseguir que el coche se agarre mejor bajando el par motor, o que los gases de escape ayuden a una mayor carga aerodinámica al retrasar el encendido y conseguir que el combustible explosione cuando las válvulas ya están abiertas. Con todas estas restricciones, al final la FIA y Ecclestone  conseguirán que esto sea una copa monomarca donde todos corran con el mismo coche, y acabara siendo una GP2 o una F-3 con pilotos que cobran más y con chicas más guapas en el paddock, pero ya no será fórmula 1. Y no se engañen, no es que al bajar la importancia de los ingenieros se haya dado importancia al piloto. ¿Me van a decir que Pastor Maldonado es un grande por haber ganado una carrera este año? No señor, lo que pasa es que ese porcentaje que han quitado a la ingeniería, se lo han dado al azar que esta temporada representan los Pirelli, y a las pequeñas diferencias que en cada carrera inclinan la ventaja hacia un coche diferente. Realmente estamos perdiendo la auténtica formula 1.

lunes, 23 de julio de 2012

GP ALEMANIA - El que da primero, da dos veces


Fernando Alonso @ Ercole Colombo
 La fórmula 1 es un deporte tan complejo que, aunque la carrera se disputa siempre el domingo, a veces la victoria se consigue el sábado. La pole obtenida el sábado por Alonso, y el alto ritmo en carrera le permitieron, no solo obtener su tercera victoria esta temporada, sino proclamarse al fin como gran favorito al triunfo este año. Sus rivales esta campaña parece que, o no quieren o no pueden luchar por el título. De todas formas, hay que reconocer dos cosas. Por un lado el asturiano está haciendo su mejor temporada desde que llegó a Ferrari con carreras y calificaciones sin errores como la de Alemania. Y por otro lado, el Ferrari, por mucho que sigan diciendo que no es de los mejores coches, realmente es un pepino. En este deporte sin un buen coche no se gana, y cuando el monoplaza representa alrededor del 60 o 70% del binomio coche-piloto, no se pude llegar el primero si el coche no es bueno. Puede no ser el que más velocidad punta alcanza, el que más carga aerodinámica genera, o el que mima mejor los neumáticos, pero sin duda, el Ferrari 2012 es de los más equilibrados.
Pero volvamos a sus rivales. En todas las carreras hay algún piloto que se ausenta, como si se fuese de fiesta durante todo el fin de semana. En esta ocasión fue el australiano Webber el que no apareció. Mientras, otros, parece que pelean por batir el record de mala suerte en una temporada. Lo de Hamilton va camino de ser un caso para el estudio. Parece que de nada ha servido que sus muchachos dejasen de hacer el ridículo en los “pits stops”. El pinchazo de Alemania en el inicio de carrera ha aclarado sus vacaciones en agosto. Hará un tour por Lourdes, Fátima y terminará en Covadonga, en espera de que alguna virgen le quite el mal de ojo que lleva encima. Por lo menos, ofreció un poco de espectáculo cuando se desdobló de Vettel. Por cierto, el alemán se mostró bastante enojado con el inglés. Esta vez la reprimenda se la debería de llevar Vettel por no saberse el reglamento. Está muy guapo que cuando dobles a otro piloto le saquen la bandera azul y te deje pasar, pero cuando él es más rápido que tú, también te puede adelantar y desdoblarse.

Adelantamiento de Vettel a Button @ Antena 3

El castigo a su mal gesto abroncando a Hamilton se lo llevó Vettel con su sanción tras pasar a Button por fuera de la pista. En una situación gemela de la de Maldonado y Hamilton en Valencia en el GP de Europa, el alemán alargó la trazada y supero a Button. La diferencia es que en Alemania había espacio de sobra para volver a la pista sin tocarse, como si le ocurrió al venezolano en Valencia. La situación admite polémica y discusión porque Button ayuda a que a Vettel no le quede otra alternativa que salirse del trazado, pero la reglamentación es clara al respecto. Probablemente la FIA por un lado ha escarmentado a Vettel para que otros pilotos no vuelvan a tener tentaciones de repetir la jugada. Sin embargo, yo creo que la sanción estuvo también motivada por el ridículo de la FIA por la mañana al anunciar que podía haber una irregularidad en el mapa de motor de los Red Bull en la calificación del sábado, y tener luego que envainarse la espada al no poder sancionar al equipo austriaco. Aún así, personalmente creo que esta norma no tiene mucho sentido. ¿Por qué se permite a los pilotos trazar utilizando la parte exterior de la pista en busca de un mejor agarre o de una trazada más suave buscando mayor velocidad, y sin embargo no se puede hacer lo mismo en un adelantamiento? Lo lógico es que anularan este punto siempre que el recorrido del piloto sea por la parte externa y no interna, que es donde sí que está claro que existe ventaja al atajar.
Por último, un par de apuntes. Me alegro de que a alguien se le haya iluminado la cabeza en la FIA al promover las entrevistas en el mismo podio, esta vez por parte del mismísimo Lauda. Sin duda, es algo que agradecerán los asistentes al circuito y que no va en detrimento de los espectadores que pueden seguir viendo a sus ídolos hablar tras la carrera. Por cierto, lo del “español con el coche italiano y el diseñador griego” no tuvo precio, aunque seguro que esta semana la Merkel nos ayuda a empeorar nuestra prima de riesgo. La única pega del nuevo súper-podio de la FIA es que las banderas ahora sean digitales en lugar de ser de tela. Este apartado se lo podían haber ahorrado.