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Daniel Ricciardo. @ RB |
En un deporte plagado de normas y de intereses, fue muy bien
recibida la estrategia de Mercedes al inicio de esta temporada, dejar que sus
muchachos peleasen a su antojo en la pista, sabedores de que su ventaja era
tal, que nadie podría osar a arrebatarles el triunfo. Sin embargo, cuando
llevamos disputadas doce carreras vemos que el joven pupilo de Christian Horner
lleva tan solo una victoria menos que el líder del mundial. ¿Se le ha ido la
mano entonces al triunvirato Wolff-Lowe-Lauda? Pues va a ser que sí.
A lo largo de la historia de la F1 ha habido numerosas
normas internas en los equipos. Ordenes de los patrones de todo tipo. Pero si
hay una que ha prevalecido estos 65 años de carreras es que los dos coches de
una misma formación “no se pueden tocar bajo ningún concepto”, tal y como
explicaba Wolff tras la carrera. Obviamente esto se lo podrían recordar a
Webber y Vettel, o a Prost y al fallecido Senna. Lo cierto es que en ambos
casos, uno de los pilotos tuvo que coger las de Villadiego.
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Rosberg y Hamilton. @ MB |
Hubiera pagado por estar en la reunión de los pilotos con
los ingenieros tras la carrera en el motorhome de la estrella de plata.
Realmente tuvo que ser una charla entretenida por lo que contó Hamilton en sus
declaraciones. “Dijo que lo hizo a
propósito, me dijo que podría haberlo evitado, incluso afirmó: lo hice para marcar territorio” explicó el
inglés. Sin duda verle echar uno por las orejas mientras que Rosberg
negaba la mayor tuvo que ser interesante.
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Lauda y Lowe. @ MB |
Ellos saben que como no enderecen el barco van a conseguir
cargarse la estructura del equipo antes de terminar la temporada, y eso sería
un poco triste cuando cuentan con una joya de monoplaza que está un mundo por
encima de sus rivales.
Por otra parte no podemos olvidar que esto es fórmula 1.
Rosberg sabe que en igualdad de condiciones debería de ser él el que deje paso
a su compañero porque Hamilton está por encima en la pista, sobre todo este año
que está mucho más centrado en lo que celebra. La ventaja con la que cuentan
este año podría empequeñecerse la temporada que viene al permitir el reglamento
que se cambie la mitad de los componentes del motor. Es posible que la ocasión
que tiene este año de emular a su padre logrando el mundial no se presente de
forma tan clara nunca más. Así que, ¿qué harían ustedes en si estuvieran en la
piel del alemán? Pues probablemente lo mismo que él está haciendo. Aprovechar
todos los subterfugios que le deje el reglamento, y sobre todo su equipo, para
perseguir el ansiado trofeo de campeón del mundo.
Por cierto, muy curiosa la forma de actuar de la FIA de no
tomar cartas en el asunto esgrimiendo que son cosas que debe arreglar el
equipo. Si los colores de los dos coches fueran diferentes habrían sancionado a
Rosberg, pero como eran el mismo equipo no lo hicieron. Desde luego esto sienta
un precedente que no me parece muy lógico. El reglamente ha de ser igual para
todos. ¿Qué hubiera pasado si lo de Bélgica tiene lugar en la última carrera y
con este incidente se decide el título? Pues que se hubiera liado muy gorda y
la FIA tendría que actuar de oficio. Sin duda, un desacierto el de los
comisarios de Bélgica y el de dirección de carrera. Ni Charlie Whiting ni Emanuele Pirro, como cabeza visible de los
comisarios, dieron en el clavo. Sin embargo, si sancionaron a Kevin Magnussen
por impedir que Alonso lo adelantara en la pista cuando ambos luchaban por la
séptima plaza, pero claro, los monoplazas y las pegatinas eran de diferente
color… Un gran trabajo el de los chicos de la FIA.
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Raikkonen en un pit stop. @ F |